Madeleine Selman
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Primavera

Primavera

Serie: Obras Individuales60x90x3 cm

“Primavera” es una obra que no representa la estación como paisaje, sino como pulsión vital. La artista elige una vía abstracta para evocar el renacer, la juventud y la fertilidad, y lo hace con una audacia cromática que convierte la tela en símbolo de lo orgánico, lo efímero y lo eterno.

Composición y simbolismo

Narrativa visual

  • El azul evoca el cielo limpio de marzo, el rojo la sangre joven que corre con ímpetu, y el dorado la luz que todo lo fecunda. Las telas se entrelazan como ramas en flor, como cuerpos en danza, como memorias que despiertan.

  • La forma circular en el centro recuerda el movimiento perpetuo de las estaciones, el eterno retorno. No hay principio ni fin, solo transformación.

 Celebración de lo femenino

La primavera, tradicionalmente asociada con lo femenino, encuentra aquí una expresión sutil pero poderosa. No hay figuras humanas, pero sí presencia. La obra habla de fertilidad sin literalidad, de juventud sin rostro, de vida sin límites.

Valor artístico

“Primavera” es una obra que exige ser leída con los sentidos. Su textura invita al tacto, su color a la contemplación, su forma al pensamiento. Es una pintura que no ilustra, sino que sugiere; no explica, sino que despierta.